- “Te
ganaron las redes sociales. No pudiste lidiar con eso” - fue una de las
respuestas cuando expuse que quiero una vida sin virtualidad.
Y me quedó
dando vueltas eso en la cabeza. ¿Ganaron? Si puedo hacer un par de clicks y
dejar todo lo que me “ata” a un mundo irreal, para tomar la decisión de vivir
cada minuto con la realidad de mi existencia, ¿realmente me ganaron?
Creo que se
los voy a poder responder o quizás ustedes decidan una respuesta, al fin y al
cabo ya no voy a estar en este mundo virtual para respondérselas.
“Es un
juego. No podés creer en todo lo que se escriba en las redes sociales”
Primer
mentira que escuché durante muchos años. Cada palabra que se tipea, sale de algún
lado. Del cerebro, del corazón, del hígado cuando hablamos con rencor, de los
pies cuándo decís una “verdad”. Todo sale de uno. Por más que sea “inventado”,
aunque tienen que aprender que no se puede inventar de la nada. Todo tiene un
punto de apoyo, un punto de fuga, un punto de comparación de donde sale ese “invento”
que se publica. Todo está relacionado a la vida de cada uno, creando “personajes”,
auto vanagloriándose virtualmente de lo geniales que son en la vida real. Cuándo
quizás no lo son. Es muy fácil hacerle creer a miles y miles de personas una
realidad que no existe simplemente para conseguir la aceptación de cada uno de
los errores que se cometen en la vida.
Buscamos el
perdón, la aceptación y el aplauso, en un mundo virtual. Por supuesto. Es muy fácil
conseguirlo ahí. Lo difícil es el aplauso en la vida real.
Escriben de
qué quieren ser amados. Respetados. Queridos. Alguien que los valore. Que les
lleve el desayuno a la cama. Que les hagan el amor. Que les propongan
casamiento. Que quieren una vida de ensueño.
Y mientras
uno se pasa un rato pensando como escribir un tweet que sea “tribunero” con
todo eso que quiero en la vida, hay alguien que quizás te está mandando un “hola”
simplemente porque te ama y te quiere.
Pero
nosotros seguimos pensando como meter ese tweet en 140 caracteres, lo
publicamos, nos quedamos un rato viendo la interacción, los retweets,
favoritos, si alguien nos contesto “Bravo, genio/a, es tal cual, así es la vida.
Tenés razón”.
Y ese “hola”,
ahí, parpadeando en la pantalla del celular, sincero, honesto, hasta inocente,
se muere con el paso del tiempo sin respuesta.
Pero bien,
conseguiste 78 Retweets. El tweet garpó.
Muestran lo
que no son, faltan el respeto a gente que no se defiende, se creen más de lo
que son, juegan, se muestran en fotos editadas, convencen inconscientemente que
son geniales, opinólogos, que tienen toda la claridad de las cosas, hasta se
enamoran de uno, así, de esas “letras” que creen sinceras y honestas.
¿Pero,
acaso no era un juego? ¿O el juego se acaba cuando hay una cama de por medio,
por ejemplo? ¿Pero llegaron a esa cama con un juego? ¿Aman el juego? ¿O se
juegan por amar? Preguntas.
Suben una
foto desayunando. Almorzando. Cenando. Alguien les responde “Invitame”, le
responden “Dale, venite, trae vino”
Y ese
mensaje de “hola” parpadeando en el celular quizás así, en silencio, muere por
tu invitación a cenar.
“Te vi
tuiteando, por eso te escribí”
Mil veces
pasa.
Si me
escribiste porque me viste “virtualmente” no me escribas. Te acordaste de mi
porque me viste. No porque me recuerdes. No quiero eso en mi vida.
“Ey, te
mandé un mail hace 40 minutos. No me respondiste pero si tenés tiempo para
twittear” (Reconozco que lo dije centenas de veces)
“No me llegó”
“Recién me llega” “Recién lo leo” o simplemente un “No me rompas las pelotas”
suelen ser respuestas debido a que estaban “jugando” y cuando uno juega el
tiempo pasa más rápido, ¿no?
Yo quiero
que mi tiempo pase lento. Lo más lento posible.
No le
encuentro más la gracia a perder el tiempo “jugando en un mundo virtual” cuando
quizás mañana me puedo morir y en vez de haber pasado tiempo mirando a los ojos
a las personas que amo, pase ese tiempo mirando una pantalla.
Las redes
sociales o “virtualidad” me han dado muchas cosas también. Diversión, salidas,
dinero y mucho, trabajo, sexo, aliento, carcajadas y hasta me llegaron a dar a la persona con la que conseguí las únicas dos cosas más importantes de mi vida y lo
único que me importan. Mis hijos.
Así que básicamente,
si me pongo a pensar, no necesito más nada de las redes sociales. Ya conseguí y
tengo lo que más me importó tener.
¿Por qué
dejar toda la virtualidad?
Quiero
tener una charla y que en vez de “bancame que contesto algo” y agarren un
celular me agarren la mano y me digan “bancame que hago más café así seguimos
charlando”.
Quiero ver
brillo en los ojos por cuestiones naturales. No por el brillo de una pantalla. Incluso
en los mios.
Quiero
sacar fotos completas. No “acomodadas para subirlas a Instagram”
Quiero
compartir noticias en una mesa cenando con mi familia, no en Facebook.
Quiero que
me digan “Me gustas” después de que me den un beso. No después de publicarle a
alguien en su muro un “Hola”
Quiero
mostrarle que somos compatibles en una cama. No haciendo Slide a la derecha en
Tinder.
Quiero hablarle
yo al oído, por más que tenga aliento a cigarrillo y quizás le moleste. No
mandarle un audio por WhatsApp.
Quiero
estar disponible para chatear toda una noche, abrazados en una cama. No por
HangOuts.
Quiero
dejarme notas en una heladera, aunque sean cursis. No mandarlas por Telegram.
Quiero
mirar a la cara a pesar de las imperfecciones que tenga. No pixeles por Skype.
Quiero hablar
en una burbuja real e imperfecta. No en la del Messenger de Facebook.
Pierdo
tiempo, me preocupo por cosas que son efímeras, me amargo demasiado a veces
leyendo algunas cosas, me distraen demasiado de un modo que no quiero más, me
hace ver cosas que no me gustan ver, me hacen exponer cosas que a veces no son,
me dan dolores de cabeza, me hacen ver cosas que me han dolido y sobre todo,
hacen que se me pase el tiempo demasiado rápido por diversión, cuando vivimos
en una realidad de que hoy estamos y mañana no.
Y lo que
menos me interesa, hoy, es dejar mi tiempo en algo que si no llego a estar
mañana, no le va a cambiar la vida a nadie. Mi meta no es que queden mis tweets
para que me retuiteen en “homenaje” porque me fui.
Lo único
que voy a dejar va a ser este blog sincronizado automáticamente con una cuenta
de Twitter. Que más que seguro cerraré más adelante.
Quizás si,
me ganaron las redes sociales.
Y a veces
hay que perder para ganar.
Gané
tiempo.
Pepe.
Te re banco. Estuve a punto de cerrar todo muchas veces. Suerte, no tengo dudas de que decidiste lo mejor
ResponderEliminarIrónico es que hablando de virtualidad te diga por este medio que TENÉS RAZÓN. Creo que no toda virtualidad es mala, pero tenemos tanta libertad que no sabemos cómo usarla y caemos repetidas veces en el libertinaje. El gran error de dejar de ver la realidad que ciertamente altera nuestras vidas para pasar a formar parte de una realidad inventada por anónimos. Me alegra que hayas dejado de lado este mundo ficticio -aunque no inexistente- para darle importancia a lo que de verdad se lo merece. Deseo, aún sin conocerte, que sepas aprovechar el tiempo que nosotros perdemos como unos boludos sin darnos cuenta, porque algo falta en nuestras vidas o porque "no tenemos nada que hacer". Yo estoy por dar el mismo paso, y ojalá todos nos sigan. Saludos y un abrazo enorme desde el otro lado de la pantalla.
ResponderEliminargracias por tantos twitts, por tantas frases q muchas veces me sirvieron, aveces para pensar o solo para seguir. hasta luego o hasta un rato mas largo.
ResponderEliminarTanta verdad en unos cuantos parrafos... Y la verdad, no vendria mal desconectarse.
ResponderEliminarExcelente. Pero no es fácil. Como tuiteaste: tomar la decisión y al otro dia ver q fue real.
ResponderEliminarBien por vos, que tenés a todos los tuyos cerca. Habemos quienes sin esta denostada virtualidad, estaríamos muchos más solos.
ResponderEliminarSi a las redes sociales las usamos solo para publicar chistes o mostrar lo ingeniosos que somos, terminan siendo superficiales y efimeras. Pero, si las usamos para transmitir y compartir conocimientos,experiencias y para estar unidos contra las injusticias, entonces ,son fundamentales para nuestra evolucion,nuestra libertad..Volve cuando quieras..Nos necesitamos.. saludos(willy gaynor)
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