sábado, 9 de mayo de 2015

Karma

Hace años que intento encontrar el manual de las personas. Algún apunte aunque sea, que me haga entenderlas. Alguna ecuación que me explique el accionar contradictorio de algunos. Alguna fórmula que me enseñe la reacción química de por que toman acciones distintas a las decisiones de lo que quieren en la vida.

No logro entender el orgullo en demasía. Hay gente que no le dice “te quiero” “te extraño” a otra, simplemente porque piensa que perdería la ¿dignidad?
Sentís. Estás vivo. Y encima lo podes decir. ¿Qué te pasa? Hacélo.

Valentía y coraje falta. Si puedo decirle te quiero a alguien a pesar de que no tenga una respuesta (favorable) tengo más dignidad que cualquiera.
 La gente se muere y luego, todos rodeando un cajón dicen cosas como “era buena persona”, “te quiero”, “ojalá hubiera”, “¿por qué” y demás cosas que me han tocado ver en algunas ocasiones.

Te guardaste tantas cosas lindas por decir culpa del ego y ahora ¿a quien se las decís? ¿Al viento? ¿Para ver si le llega?

Vivimos en una sociedad en donde constantemente hablan y justifican con el Karma. ¿Saben realmente lo que es el karma? ¿De donde viene? ¿Por qué se produce? ¿Qué es?

El Karma es una palabra ambigua. Se trata de la acción y reacción de las cosas que uno haga en la vida. El Karma puede ser bueno o malo. Y no depende solamente de lo que se “haga” sino que tiene 3 pilares que son: las acciones, las palabras y los pensamientos.

No vamos a caer en la obviedad de que si haces cosas malas te pasan cosas malas. Pero si caigo en las palabras y en los pensamientos. Podés decir mil cosas buenas pero si pensás cosas malas, el karma se vuelve malo.
 Y pienso, ¿cuantas veces hacen sufrir a personas que los aman por lo que le dicen?
¿Cuántas veces no sólo le han dicho a alguien algo horrible sino que pensaron en lo peor que le puede pasar a esa persona?

El Karma no se paga. Se vive. Y lo interesante es que no es automático. Si el karma es malo, se “paga” en el mejor momento de las personas. Y viceversa.
 Todo lo bueno que pueden hacer, decirle y hasta pensarlo deciden no hacerlo, excusándolo con etiquetas patéticas como ego, orgullo, dignidad, amor propio, arrastrarse, etc, etc.

Las personas se están cargando de Karma por orgullo por muchas, muchas vidas.

Guarden el ego y digan te amo, te extraño, perdón, gracias, te necesito, me haces falta, podemos arreglar, hagamos esto, vení, quedate, hablemos y más.

Son simplemente palabras que, dichas con el sentimiento real, no solo producen acciones, sino que también reacciones que pueden desembocar en algo que jamás pensaron. Cambios.


Solamente tenemos una vida para hacerle bien a la gente que nos quiere.
El resto de las vidas es simplemente para pagar lo que hicimos en ésta.


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